qué aporta el suelo calizo al vino

El cultivo de vino es un desarrollo especial en el que participa múltiples componentes a contemplar a fin de que el resultado sea el que procuramos. Principalmente hay tres peculiaridades ajenas a la intervención humana que determinan la calidad del vino: la pluralidad de la uva, el suelo y el tiempo.

En este primer articulo nos vamos a centrar en el suelo.

Graníticos

Vinos que se desarrollan en este género de suelo exhiben aromas minerales, rápidos toques salinos y buenos escenarios de acidez.

El resultado de estos terrenos son vinos de contenido alcohólico importante, con bajos escenarios de acidez y de comúnmente muy excelente calidad. De cualquier manera, cabe nombrar que el exceso de caliza y un patrón mal elegido tienen la posibilidad de ocasionar esenciales desequilibrios para el avance exacto del viñedo.

Suelos arcillosos para el viñedo

Los terrenos arcillosos son de los más habituales merced a su eficacia. Ciertas de sus características es que se sostienen mucho más fríos, gracias a sus colores claros, y retienen mayor porcentaje de agua. Son la vivienda de los vinos de denominación de origen Ribera del Duero o Jumilla.

Este tipo de suelo diviértete con una alta porosidad al estar compuestos en una sección equitativa de arena, con lo que son muy eficaces en el momento de drenar el agua. La parte negativa es que, por consiguiente, no tienen la capacidad de retenerla, esto causa que no sean ricos en nutrientes. Se cultivan la conocida pluralidad de uva Cabernet Sauvignon, los vinos de las Rías Baixas o los de denominación de origen de Roda.

Suelos pedregosos

En la área de esta clase de terrenos sobran los cantos gruesos, esto impide que el calor penetre a mayor hondura dando lozanía a la planta, al viñedo. Son suelos fríos que aportan una alta calidad a la viña, la uva y por consiguiente al vino.

Esta clase de suelos que retienen bien la humedad del agua tienen una presencia alta de elementos minerales como limo y arcilla. Esta composición provoca que el lote esté mucho más aglutinado y sea mucho más fuerte impidiendo conque la luz penetre a mayor hondura en el suelo. El viñedo puede sostenerse mucho más fresco retrasando un tanto la maduración de la uva y dando sitio a vinos con color, cuerpo y una graduación alcohólica no altísima.

Deja un comentario