para qué sirve el anhidrido sulfuroso en los vinos

El Anhídrido Sulfuroso (SO2) tiene múltiples apps en varios ámbitos de nuestra economía, una de ellas está en el planeta del vino.

Las apps mucho más comunes que se usan en el campo enológico son las próximas:

Los sulfitos, dióxido de azufre (SO2), o anhídrido sulfuroso es un conservante con características antioxidantes y antebacterianas. Gracias a sus especificaciones, es extensamente usado en la industria alimenticia y en la elaboración del vino. El anhídrido sulfuroso están en varios artículos cumpliendo la función de conservantes, como la mostaza, mermelada, cereales, frutas y verduras en mantiene, pescados congelados y iogur, entre otros muchos. Es un factor que se usa en la enología ya hace mucho más de 2.000 años, en el momento en que los romanos quemaban mechas de azufre cerca de las barricas y mostos para resguardarlos y preservarlos.

El dióxido de azufre tiene una sucesión de características que enológicamente comentando le proporcionan una suma importancia. Ciertas son su calidad antioxidante, que actúa como antimicrobiano, antiséptico y posibilita la maceración del mosto entre sólidos y líquidos.

Llamamos sulfitos a las substancias que se muestran en la composición del vino derivadas del anhídrido sulfuroso, y los aditivos usados en la elaboración del vino basados ​​en esta substancia.

¿De qué manera se desarrollan los SULFITOS? Hay una sección que se crea de manera natural en el vino desde los sulfatos contenidos en la uva y mosto y por transformación de las diastasas. Otra sección primordial, son aditivos añadidos como protectores o conservantes de la uva, mosto y vino en las diferentes fases.

¿Cuáles son los primordiales SULFITOS?

Anhídrido sulfuroso y sulfitos

Si le echamos una ojeada a la etiqueta de cualquier caldo de hoy, observaremos de qué manera se se refiere a los alérgenos del producto, entre aquéllos que están los sulfitos. La app del sulfuroso en el vino crea la existencia de estos compuestos, gracias a las reacciones entre este compuesto y exactamente el mismo vino o mosto.

Con el pasar de los años, se descubrió que los sulfitos en la comida y en la bebida tienen la posibilidad de ocasionar reacciones alérgicas, singularmente en personas sensibles a estos compuestos oa quienes tengan inconvenientes de asma. Los efectos de esta intoxicación son las náuseas, la irritación gástrica e inclusive los vómitos. No obstante, estos se muestran desde concentraciones altas y no suponen peligros alén de unas ligeras afecciones.

Los sulfitos en la copa

Desde la perspectiva del análisis sensorial, en el momento en que un vino tiene dentro mucho más de 35 mg/l de sulfuroso libre, puede picar levemente la nariz; y si es negro, perder algo de color, que entonces se está recuperando.

El mayor riesgo para los vinos es la patología del avinagrado, que se descubre por la acidez volátil. Este fenómeno es irreversible, con lo que, en el momento en que la acidez volátil afirma que un vino tiene ahora defecto de avinagrado, entonces por el momento no hay antídoto. Pero la acidez volátil sube en el momento en que desciende de diez el sulfuroso libre. De ahí que, observando el sulfuroso libre de los vinos, se impide esta perturbación.

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