para que se añade metabisulfito al vino

Bastante se escucha charlar de la adición de sulfitos al vino. ¿Pero qué son y por qué razón se usan?

La utilización de sulfitos está tolerado, y en verdad de esta forma lo expresa el INV (Centro Nacional de Vitivinicultura) de Argentina en el catálogo de prácticas enólogicas autorizadas. https://lanocheenvino.com/2017/08/22/practicas-enologicas-licitas/

Los sulfitos, presentes en nuestra nutrición

Pero los sulfitos no solo están en el vino . Del mismo modo, tenemos la posibilidad de hallarlos de manera natural en alimentos que experimentan una fermentación, como el pan, pasteles, queso, iogur, cerveza o sidra. Asimismo se agregan artificialmente como conservantes en artículos cárnicos, conservas o crustáceos. En un caso así, bajo la nomenclatura Y también-220. Conque, si estos artículos no te generan malestar, no debes inquietarte por los sulfitos del vino.

¿Y por qué razón en el vino resaltan mucho más? Por el hecho de que las bebidas alcohólicas no tienen obligación de integrar sus elementos en la etiqueta, salvo las substancias alérgenas. En un caso así, los sulfitos se indican para avisar a quienes sufren alergias o son sensibles a este compuesto, como tienen la posibilidad de serlo en el gluten o en la lactosa.

Vino natural = vino sin sulfitos

En el momento en que charlamos de vinos naturales comprendemos que no llevan sulfitos añadidos.

A veces, en el momento en que se examina un vino natural posiblemente se advierta su presencia en proporciones insignificantes, si bien no se hayan añadido sulfitos en su elaboración.

¿Cuándo se agregan los sulfitos?

Se tienen la posibilidad de utilizar azufre (con apariencia de sulfuroso frecuentemente) al vino en múltiples instantes del desarrollo de elaboración: en el mosto antes de la fermentación, en el vino ahora fermentado, en las barricas (gasoso) o, hasta todo previo al embotellado. Una vez adicionado al vino, el sulfuroso se combina formando sulfuros y sulfitos.

La utilización de azufre está regulada por ley y la utilización tolerado con relación a cada género de vino (150 mg de sulfuroso/por litro en los tintos, 200 miligramos de sulfuroso/por litro en la situacion de blancos y rosados) es, como cabe aguardar, totalmente seguro para la salud puesto que es un análisis de obligado cumplimiento. No obstante, como sucede con otras substancias como la lactosa o el gluten, varias personas son intolerantes o alérgicas a los sulfitos y para ellas sí que está contraindicado su consumo, de ahí la obligatoriedad de señalarlo en la etiqueta.

¿Para qué valen los sulfitos del vino?

1 A Viticultura. En agricultura, desde tiempos recónditos se emplea el azufre para resguardar las plantas contra hongos y arañas. Las partículas de azufre que se depositan sobre las hojas por efecto del sol se convierten en anhídrido sulfuroso, matando hongos y arañas. No obstante, es esencial llevar un control sobre el tiempo, puesto que si se da un calor o sol elevado, la liberación de SO2 es tan fuerte que perjudica asimismo a la planta, y consecuentemente a la uva.

2 En Bodega. En la bodega se usan los sulfitos para desinfectar. La adición de los sulfitos al vino se puede efectuar de manera directa agregando azufre a las barricas/barricas que a través de combustión da anhídrido sulfuroso, o agregando anhídrido sulfuroso como gas comprimido en bombonas. Otra alternativa es la utilización de un derivado sólido popular como metabisulfito potásico, que en contacto con el vino da rincón a anhídrido sulfuroso.

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