para q sirve un decantador de vino

El decantador de vino es una vasija de vidrio cuya base es mucho más ancha que la boca cuya finalidad es orear el vino. El desarrollo de decantación de un vino radica en la separación de 2 substancias (líquido y sólido) para probar vinos absolutamente perfectos y sin sedimentos. El vino toma color, se templa y se oxigena. Por servirnos de un ejemplo, en los vinos avejentados, la herramienta del decantador de vino deja que los posos queden en la base del envase.

Por qué razón emplear un decantador de vino:

Limpieza del decantador

Por más que limpies el decantador con agua, con el pasar de los años se van a quedar restos perceptibles. Jamás coloques vinagre para adecentar estos depósitos, singularmente si es cristal. Además de esto, te aconsejamos singularmente que uses un jabón sin fragancia.

  • Procedimiento libre: Empuja una esponja no metálica por el cuello y empújala por el fondo con una cuchara de madera.
  • Logra un limpiador de decantadores: Un cepillo limpiador de decantadores es esencialmente un limpiador de cañerías enorme con un mango. Además de esto, ten en cuenta que tienes que adecentar toda la cristalería fina con un paño despacio.
  • Secando tu decantador: Puede secarlo con una toalla, dejar el decantador del revés, o, puede obtener una secadora para decantadores.

Decantador de vinos de máxima oxigenación

El decantador de máxima oxigenación o asimismo llamados aireadores son esos que por la anchura de la boca y la composición de las paredes dejan que el vino rompa al caer en el envase y se oxigene o voy a ir.

Con esto, lo que lograremos es remover los comunes aromas de reducción, o sea, estos aromas desapacibles en gruta, en habitación clausurada, …que podemos encontrar en un vino que pasó varios años en botella.

Infografía por Wine Folly

Apreciarás que ciertos vinos toman mucho más tiempo en inclinarse que otros. Por poner un ejemplo, los vinos tintos de cuerpo terminado con taninos altos (la sensación astringente de que seca la boca) precisan mucho más tiempo para inclinarse, por consiguiente, necesitarías un decantador con base ancha que acreciente la proporción de oxígeno y se decante mucho más veloz .

¿De qué manera debemos decantar el vino para dividir los sedimentos?

Primeramente, siempre y cuando tengamos la posibilidad, vamos a deber poner la botella de vino en situación vertical un día antes actualmente en que lo consumiremos. Comunmente, va a ser preciso en el momento en que estemos comentando de vinos con un tiempo de maduración largo, normalmente Reservas y Enorme Reservas. De esta manera, facilitaremos que los probables sedimentos se vayan precipitando de forma lenta en el fondo de la botella gracias por fuerza de atracción de la gravedad. En el momento en que abramos la botella, tiraremos poco a poco el vino en el decantador. Este desarrollo debe hacerse de manera cautelosa, inclinando levemente el decantador y dejando que el vino se deslice con suavidad por las paredes. Hay que eludir, dentro de lo posible, desplazar la botella en demasía, en tanto que esto va a hacer que los sedimentos depositados en el fondo de exactamente la misma entren en suspensión. Es esencial prestar atención al cuello de la botella a lo largo del desarrollo de decantado, en tanto que en el momento en que observamos que los posos o sedimentos se marchan aproximando, vamos a deber parar. De ahí que, a veces es útil situar la botella por enfrente de alguna fuente de luz, como una ventana o una lámpara, puesto que de este modo va a ser mucho más simple que observemos los posos. Cuando el vino esté en el decantador, tenemos la posibilidad de dejarlo en reposo a lo largo de unos minutos, a fin de que los posos que nos logren haber escapado, se precipiten hacia el fondo del decantador. Nuestro diseño del decantador, que por norma general se compone de una base ancha que da una enorme área, va a ayudar a que los sedimentos se fijen en el fondo.

En ocasiones, especialmente cuando nos encontramos frente a un vino de determinada edad de maduración, es posible que al abrir la botella de esta emane un fragancia algo desapacible, como humedad e inclusive a azufre. Son aromas que se desarrollan a lo largo de los procesos de reducción que suceden en el tiempo de crianza del vino. La carencia de oxígeno a lo largo de estos procesos provoca que huelan a cerrado. En un caso así, el contacto del vino con el aire provoca que estos fragancias se ventilen, de manera que desenmascararemos los genuinos aromas que oculta el vino y que son los que verdaderamente nos resultan de interés. Lo que se conoce como el barco del vino. Estos aromas que acostumbramos a decir que nos recuerdan a otros elementos que nada tienen relación con el vino, como regaliz, vainilla, tierra mojada, etcétera.

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