me sabe amalaga almejas con ajo perejil y vino

Se pica la cebolla muy fina, se rehoga y en el momento en que esté transparente se añade el ajo picado, la mejorana, el perejil, las guindillas picadas, pimienta y se le da unas vueltas.

Se le pone el vino y se deja que reduzca un tanto (no bastante). Entonces se le echan las almejas y la sal, y en el momento en que se abran las almejas se le tira el vaso de agua con la harina diluida y se deja un minuto o 2 que espese un tanto.

Elementos

Medio kilo de almejas, una cebolla media, 2 dientes de ajo, 2 guindillas, una migaja de pimienta molida, una cucharada chica de mejorana, una cucharada chica de perejil, un vaso agua, unos cuantos cucharaditas de harina, sal, aceite y un vaso de vino blanco.

¿Puntos que debo fijarme para las cocinas parado?

En dependencia del espacio que poseas en tu casa quizá sea mucho más aconsejable seleccionar una cocina que tenga ahora el horno incorporado para ahorrar espacio y de esta manera mejorar lo que tienes.

Asimismo hay aun empotrables para mejorar ahora completamente si no tienes prácticamente espacio.

Antes de cocinar las almejas

Esta receta es realmente simple, si bien es esencial seleccionar bien el ingrediente primordial: las almejas.

  1. Es primordial sacar bien la arena que acostumbran a llevar las almejas a fin de que no sea molesta y no nos estropee la receta. Es conveniente tenerlas unas tres horas antes de cocinarlas en una olla o envase grande de plástico. Hay que añadir agua, un óptimo puñado de sal gruesa y mudar tres o 4 ocasiones el agua. Las almejas toman y acostumbran a dejar caer bastante arena, no se atemorizan por el hecho de que es señal de que la almeja es de calidad.
  2. Procura obtener las almejas vivas y cocinarlas exactamente el mismo día que vas a tener en el almuerzo o cena que debas elaborar. De esta manera aprovechas la excelente calidad de la almeja ahora la hora de comer va a estar en su punto.
  3. A fin de que salgan de relámpago les sugiero abrirlas con algo de vino blanco y al vapor. Las que no se abran y las que estén rotas vamos a deber tirarlas. Para hacerlas al vapor lavamos realmente bien las almejas en agua fría y sacamos todas y cada una de las impurezas. Ponemos a calentar un vaso de vino blanco (en un caso así un fin de Chipiona) en la olla. En el momento en que el líquido comience a hervir agregamos las almejas. Las dejamos cociendo tapadas unos 3 minutos y en el momento en que estén todas y cada una abiertas las retiramos con una espumadera. Dejamos enfriar y reservamos en una fuente. El agua que se ha soltado en la cocción no la tiraremos, va a ser una sección fundamental para ofrecer gusto a la salsa. La colamos y dejamos en un vaso.

    uva

Preparación de las almejas a la malagenya

  1. Pelamos las cebollas, el pimiento y los ajos. Sacamos el centro del ajo a fin de que no repita ni pique. Cortamos finamente las cebollas y el pimiento, los dientes de ajo y el pedacito de guindilla (si nos disfrutas este toque picante ahora sabéis, retire este ingrediente). Tienen que quedar pedacitos muy pequeños a fin de que en el final del guiso no se aprecie la textura de cabeza pero sí el gusto.
  2. Picamos muy fino el perejil fresco con un óptimo cuchillo sin picarlo. Reservamos
  3. Ponemos en la olla, que hemos empleado para realizar las almejas al vapor, el aceite de oliva y agregamos la cebolla, el pimiento, los dientes de ajo y la media guindilla. Salpimentamos solo un tanto (las almejas ahora tienen sal y no tenemos ganas pasarnos). En el momento en que esté todo bien hecho y con un característico color torrado bajamos el fuego y agregamos el perejil picado y el pimentón de la Vera dulce. Removemos a fuego retardado a lo largo de 1 minuto, a fin de que no se queme la pimentón o nos estropeará la salsa.
  4. Espolvoreamos la harina en la olla y removemos de manera cuidadosa para entremezclarla bien. La mezcla de harina con el resto de elementos lleva por nombre Roux y nos va a ayudar a atar y espesar la salsa. Dejemos que se cocine tomando algo de color pero sin que se queme. Ahora disponemos la base de la salsa malagueña.
  5. Agregamos el líquido que han soltado las almejas mezclado con un óptimo caldo (que sea habitual andaluz), removemos espesando la salsa y dejando que se evapore el alcohol que logre quedar del vino. Dejamos que espese a lo largo de unos 5-6 minutos a fuego medio sin dejar de eliminar.
  6. Probamos de sal, salpimentamos si es requisito si bien comunmente no es así.
  7. Ahora agregamos las almejas que teníamos escogidas y abiertas al vapor. Anudamos la salsa y las almejas unos cuantos minutos quitando con bastante precaución, apagamos el fuego y aguardamos unos cuantos minutos mucho más hasta el momento en que las almejas se impregnen bien de la salsa.

Servimos instantaneamente en una olla de barro o una bandeja grande, recién fabricadas y muy calientes. Recuerde que para ser unos buenos chipitires debemos coger las almejas con los dedos índice y pulgar, el pequeño pequeño bien tés. Chupamos el molusco y usamos el caparazón en forma de cuchara para chupetear el caldo. Sencillamente exquisitas. ¡Viva Málaga y su cocina!

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