me estoy viniendo por segunda vez narcos

“Tú, cerdo, te vengo observando en todo momento. Te voy a enseñar a trabajar. Espera a conocer de qué forma cavas la tierra con los dientes, vas a morir como un animal. ¡En un par de días habré acabado contigo! ¿Qué eras tú, cerdo, un hombre de negocios?”

Vivo en la Localidad de México, y fuí asaltado a mano armada unos cuantos ocasiones, igual mi familia. En la calle donde recientemente habitaba, tenía como vecino un descuidado dealer donde antes vivía una bella abuela con su perro. Fuí testigo próximo y víctima, como tú, de vicio, crueldad y temor. Sé de primera mano que el lenguaje de la crueldad es muy afín en cualquier campo y temporada: sea de narcotraficantes, atracadores o nazis. El parágrafo de arriba semeja la voz de un sicario de hoy torturando a la víctima, pero es la cita de un nazi llamando a un preso a Auschwitz, creador del libro El hombre que busca sentido: el doctor Viktor Frankl. Este hombre subsistió tres años en múltiples campos de concentración y supo sacarle beneficio.

Ahora lo cito:

“Varios de los presos del campo de concentración pensaron que la posibilidad de vivir ahora les había pasado y, no obstante, la verdad es que representó una ocasión y un desafío: que o puede transformarse la experiencia en victorias, la vida en un triunfo de adentro, o puede ignorarse el desafío y ponerse un límite a vegetar como hicieron la mayor parte de los presos.

“Lo que verdaderamente importa es saber el sentido real de esta compañía.

“Para todos los que estuvieron internados en esos campos hablamos de argumentar estas vivencias a la luz de los entendimientos recientes, ahora los que jamás estuvieron dentro les puede contribuir a estudiar y, más que nada, a comprender las vivencias por las que atravesaron este porcentaje exageradamente achicado de sobrevivientes.”

Las situaciones mucho más desfavorables son las predecesoras de las ideas que alumbran al planeta. De este modo lo revela la historia. Yo sugiero que no seamos puros observadores y relatores de lo que ha sucedido con el narco, ni que nos aguardamos a ser viejos para argumentar lo triste que fue todo. Sugiero, como Frankl, que “determinemos el sentido real de esta compañía” (el narcotráfico), que los hechos que vivimos les devolvemos útiles pese a lo deplorables que logren ser y de de qué manera nos duelen.

El día de hoy, tú y yo somos presos de muy poderosos intereses, y como Viktor Frankl, nos queda transformar la experiencia en conocimiento y victoria, o lamentarnos y vegetar.

¿Qué escoges tú?

Tanto el management que ávidamente leemos en el HBR como el narcotráfico, tienen su fundamento en la guerra, y justo me lo recordó mi novia ayer que veíamos a la novedosa serie Narcos, que cuenta la narración de Pablo Escobar. En el momento en que me lo ha dicho, por coincidencia, apareció a cuadro la gaceta Forbes con Escobar como entre los hombres mucho más ricos de esos tiempos; lo señalaban como criminal pero billonario por fin, como el Chapo.

Secuestradores de la M-19 observando en Forbes a los narcotraficantes billonarios.

EL DIAGNÓSTICO DE LOS COLOMBIANOS

Gerard Ouisse está alterado. No se deja tregua en la búsqueda de caminos y resoluciones para los pobladores de La Legua Urgencia. Enseña que unos especialistas colombianos que tienen programas de prevención para zonas de peligro afines en Colombia, tras pasar 12 días viviendo en La Legua Urgencia, llegaron a una conclusión:

-Su diagnóstico fue que todavía se está a tiempo de parar la crueldad, que está en buen instante, pues hay desarticulación; pero si no se explota, el inconveniente puede terminar en unos años mucho más en lo que se transformaron las ciudades mucho más peligrosas de Colombia.

La situación del Deportivo

Recientemente por el momento no escribes nada sobre el Depor en tus comunidades. ¿La procesión va por la parte interior?

Cada vez escribo menos en Twitter pues me semeja un ámbito muy hostil. No me compensa que me intoxiquen el día. En verdad, hace unos días un individuo me escribió añadiéndome que nada había opinado sobre Catalunya. O sea otro nivel. Es obvio que el padecimiento va por la parte interior. Este año es verdad que he podido ver menos partidos por diferentes situaciones.

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