El entusiasmo incontenible del presidente de Assoenologi cuando anuncia cosas

«Presidente Ricardo Cotarella explica la importancia de estar presente también en Instagram, la red social más popular entre los jóvenes”, así la pagina de Facebook de asenólogos y ya eso de «explica» no suena muy confidencial, pero como nos lo explica, también valdrá la pena escuchar la explicación.

Para ello sirve un video – cámara fija, levemente inclinada a la derecha – del propio «Presidente Riccardo Cotarella», quien sentado en un sillón de cuero (detrás de la biblioteca canónica de fotos, libros y botellas) se pone en los zapatos – entendemos -no muy habitual- de la influencer.

Hay que decir que la explicación prometida no cumple con las expectativas. “Hacemos uso de esta red social – dice el presidente Riccardo Cotarella hablando de Instagram – que es la que más les habla a los jóvenes, que les gusta tanto a los jóvenes y lo haremos contando ¿qué? El mundo del vino, relatando nuestra profesión verdaderamente atractiva, porque atrae a tantos jóvenes, en Italia y en todo el mundo. Entonces, ¿diremos qué? Hablaremos del mundo del vino”.

Puede ser que repetita iuvant, como decían los latinos, pero en fin, como explicación no es que sea de memorizar.
Cuesta un poco percibir el entusiasmo del presidente Riccardo Cotarella al hacer el anuncio que, por el amor de Dios, seguro que no será contundente ni especialmente revolucionario, pero en definitiva, también podría haber sido un poco menos fúnebre.

No es que aquí nadie se imaginó un video con Cotarella haciendo ballets al estilo Tik Tok o hablar todo burbujeante con vagas insinuaciones de jerga de mierda o algo así. Pero en la línea imaginaria que va de Ángela de Mondello un locutor de Corea del Norte podría incluso aventurar una ubicación digna en el medio, quizás más cerca de Nicoletta Orsomando que una Fedez.

Pero al menos con una sonrisa.

Al fin y al cabo, también se podría aventurar un formato un poco diferente, para no hacer pensar en un backstage al estilo Boris. «Ah regà, ¿dónde están estos jóvenes?». «Están en Tikketokke, pero depende de nosotros bailar allí» «¡Ennò, no hay baile!» «¡Y luego podemos ir a Instagram!» “Ah bueno, este Istagram es famoso” “Vamos, cuéntanos un presidente”.

A menos que la intención no fuera precisamente apostar por la paradoja. Hacer un vídeo que parece un anuncio de funeral, decir que aterrizas en la red social de los jóvenes es un giro comunicativo situacional allá Debord (y si venden zapatos Lidl por cientos de euros, a lo mejor también funciona y Cotarella se viraliza en cuatro ballets y nos calla a todos). Pero si no es así, nos tomamos la libertad de sugerir cordialmente que no hay nada de malo en no estar en Instagram, TikTok o en cualquier otro lugar.

Pero cuando decides estar presente en un canal, no estaría de más hacerlo correctamente. Esto es cierto para Assoenologi, como para las miles de bodegas italianas que están en Instagram, pero luego te preguntas por qué. Ciertamente no todo el mundo puede ser un Barbacàn (que en cambio en Tik Tok Y Instagram las hay y genial), pero al menos un poco de esfuerzo para conciliar tu imagen y tono de voz con el del canal que pretendes utilizar bien… lo podrías lograr.

Aquí quizás el video del presidente Riccardo Cotarella podría tener un significado que no es baladí. Representar plásticamente la importancia de saber comunicarse y hacerlo adecuadamente para evitar tropiezos. Pero básicamente estamos aquí para esto y esperamos que estas notas benévolas se tomen como ideas para el futuro.

Ah, una última cosa: si digo en Facebook que abro una página de Instagram, tal vez un enlace al perfil también se puede poner. Tanto por…




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