con que vino se toma el queso manchego

Es muy frecuente que en el almuerzo de Navidad o de un cumpleaños haya (mucho más de) un plato de queso en la mesa. Siendo el Manchego entre los quesos mucho más populares y consumidos en el mundo entero, es muy posible que sea el personaje principal de tus asambleas familiares navideñas.

No obstante, ¿de qué manera acompañamos el queso manchego? ¿Con qué bebida conecta mejor? ¿Hay otras alternativas alén del vino? Si es esencial comprender cortarlo bien para no echarlo, servirlo con el acompañante especial es primordial para realzar todo el gusto del Manchego. La técnica del maridaje es la responsable de conjuntar de manera natural un producto con una bebida para hallar agrandar su gusto. El queso puede alardear de ser un producto que proporciona un abanico de opciones para acompañarle con distintas bebidas.

Contrastes dulce – salobre

Puedes emplear las mermeladas de membrillo o de tomate, las frutas como la manzana, uva, pera… mezclan con los quesos manchegos curados o semicurados para ofrecerle este toque ácido dulce.

Ser útil una mesa de quesos como temtempié es siempre y en todo momento una fabulosa iniciativa. Y si le acompañamos de unas piezas de fruta fría, bastante superior. Los dos elementos forman un maridaje bien difícil de desechar.

Queso y vino, lo esencial es gozarlo

Alén de maridajes establecidos o de tendencias recientes en el acompañamiento del queso, si maridaremos vino y queso lo esencial es que t agrade, y sobre deseos no hay nada escrito.

Las vivencias gastronómicas son para disfrutarlas, para compartirlas con amigos y familia, sin dejarse llevar por tópicos o reglas.

Brie y Camembert

La grasa natural, mantecosa y espesa de estos quesos, invocará un vino con una acidez aceptable, el que es idóneo para recortar su carácter pesado y redondeado. En este contexto, puede decantarse por un óptimo vino argentino como el Torrontés o la lengua francesa Chardonnay, los dos de estilo moderno para un efecto ideal. Por otro lado, un óptimo Chenin Blanc jamás es una mala opción tratándose de Brie y Camembert.

Para un maridaje menos evidente, prueba a un Albarino español. La rápida salinidad de este vino marcha realmente bien con el caparazón de sal de estos quesos, o si quiere centrarse en los sabores terrosos de un Camembert fuerte, un Pinot Noir argentino, logra un efecto particular en el paladar.

Con el manchego…

A conocer, charlemos claro: ¿A quién no le agrada una noche de tapas y picoteo con los amigos? ¿Y qué mejor que una mesa con un óptimo trozo de queso manchego sobre ella? El queso Manchego es homónimo de comunicar, festejar y gozar y hay que acompañarlo como se merece, como por poner un ejemplo con Rioja o Ribera del Duero, 2 opciones que mezclan a la perfección con este magnífico queso.

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