con que vino se hacen las torrijas

Para el toque final de la torrija contamos 2 opciones: un almíbar hecho a partir de miel y agua o una mezcla de azúcar y canela. Especialmente quiero el almíbar, pero es una alternativa personal y la canela y el azúcar asimismo aportan un toque especial a las rebanadas. Eso sí, así sea una u otra, debemos tener claro que toda la área ha de estar empapada de miel o de nuestra mezcla.

  • Pan para rebanadas
  • Leche
  • La ralladura de medio limón
  • Canela esencia de vainilla
  • Huevo
  • Miel y agua

Preparación de la infusión del vino

  • La noche antes prepararemos una infusión. En una olla de tamaño medio agregamos 750 ml de vino, 400 ml de agua, la piel de la naranja, 300 g de azúcar y la rama de canela.
  • Lo ponemos a fuego medio/prominente y lo dejamos hervir 4 o 5 minutos. Pasado el tiempo apagamos el fuego y dejamos que repose, con la tapa puesta, a lo largo de la noche (cuando menos 8 horas).
  • Al día después sacamos la canela y la piel de naranja de la infusión que hemos listo y comenzamos a realizar las rebanadas.
  • Cortamos el pan en rebanadas no muy gruesas (1,5 cm-2 cm precisamente). Reservamos.
  • En un plato hondo batimos los huevos y los combinamos con media cucharada sopera de azúcar blanco y una migaja de sal. Combinamos bien hasta integrar todos y cada uno de los elementos. En otro plato hondo agregamos tres o 4 cazos de la infusión de vino.
  • Pasamos la rodaja primero por el plato de vino y después por el huevo. Debe quedar empapada por los dos lados, pero no debe chorrear.
  • Puede sacar el exceso de líquido pulsando tenuemente con las manos para dejar el pan mojado pero sin gotear. Si fuera preciso mucho más vino o mucho más huevos para remojar el pan, lo agregamos y seguimos.
    1. Elaboramos una sartén grande con abundante aceite de girasol, la piel de un limón y una rama de canela y lo ponemos a fuego medio.
    2. En el momento en que el aceite esté ardiente y se haya empapado bien de los aromas del limón y la canela, retiramos estos 2 elementos y agregamos el pan a la sartén.
    3. No tienen que freírse muchas rebanadas al unísono, para eludir que el aceite pierda la fuerza y ​​que el pan quede bastante graso.
    4. Dejemos que las rebanadas se doren por los dos lados. Una vez listas, sacarlas y dejarlas chorrear el exceso de aceite en un plato sobre papel de cocina.
    5. Elaboramos la mezcla de azúcar y canela. Yo empleo cien gramos de azúcar y una cucharada de café, zanja, de canela, pero si le agrada bastante la canela, puede añadir mucho más.

    Presentación final de las rebanadas al vino tinto

    1. Pasamos las rebanadas una vez fritas por la mezcla de azúcar y canela. Reservamos.
    2. Con la infusión de vino que ha sobrado prepararemos un almíbar algo mucho más espeso. De ahí que, agregamos 200 gramos mucho más de azúcar a la olla donde teníamos la infusión.
    3. Dejamos que hierva a fuego medio/prominente unos 15-20 minutos o hasta el momento en que se reduzca un tanto el líquido y nos quede una textura algo mucho más densa, sin resultar una miel.
    4. Una vez lo retiramos del fuego, el almíbar terminará de coger espesor por sí solo. Dejamos que repose diez minutos.
    5. Rociamos tenuemente las rebanadas con el almíbar de vino y ahora disponemos nuestras rebanadas para ser útil. Yo quiero dejarlas atemperar o aun tomar frías, pero en la pluralidad está el gusto.

    Estas rebanadas de vino tinto son un tradicional de Semana Santa que solo podían tomar la multitud mayor y que a los pequeños no nos dejaban comer, en tanto que llevaban vino. En este momento que poseemos nuestros años, se caen a pares.

    Rebozado en huevo y frito

    Tras mojar el pan en la leche hay que pasarlas por huevo batido para producir una pequeña película en toda la área. Pero antes de iniciar con el enlucido del pan, es esencial tener listo el aceite para la posterior fritura. Es primordial usar un aceite nuevo (o un aceite que solo hemos usado para rebanadas), en tanto que de esta forma nos sacamos que el pan logre conseguir probables sabores de una fritura previo; y que este sea de oliva despacio, pues si bien tenemos la posibilidad de emplear uno de girasol, el aceite de oliva siempre y en todo momento aportará un mejor resultado (tanto estético como de gusto). En el momento en que el aceite esté ardiente, las rebanadas no van a tardar mucho más de 2 minutos en hacerse. Eso sí, hay que efectuarlas en tandas de 2 o tres, en dependencia del tamaño de la sartén, pues si no la temperatura bajará y no conseguiremos el resultado esperado.

    Para el toque final de la torrija disponemos 2 opciones: un almíbar hecho a partir de miel y agua o una mezcla de azúcar y canela. Especialmente quiero el almíbar, pero es una alternativa personal y la canela y el azúcar asimismo aportan un toque especial a las rebanadas. Eso sí, así sea una u otra, debemos tener claro que toda la área ha de estar empapada de miel o de nuestra mezcla.

    INGREDIENTES

    • Una barra de pan asentado (entre 9 y 12 rebanadas) o pan de molde particular para rebanadas
    • (tixag_tel) 1/2 litro blanco de Ochoa, un vino de Málaga)

    • piel de naranja
    • huevos
    • 1 palo de canela en rama
    1. Hervimos 5 min el vino con la canela, piel de naranja y azúcar y dejamos infusionar media hora mientras que enfría Si por tu gusto está bastante fuerte, lo puedes liquidar con una migaja
    2. Cortamos el pan en rebanadas gruesas, como de 2 cm., y lo pasamos por el vino (si empleas pan de molde no lo empapas bastante).
    3. Las rebozamos en huevo batido y freímos en aceite abundante y muy ardiente
    4. Diluimos la miel con agua (2 unas partes de miel por una de agua) al fuego hasta hallar un punto de hilo. las rebanadas las bañamos con la miel y dejamos descansar mientras que enfrían hasta el día de hoy de ser útil.

    Deja un comentario