con que vino se acompaña el queso azul

Escoge quesos duros en vez de suaves o semi suaves. Además de esto, es simple casar vino tinto con platos preparados con queso gratinado, de manera especial en el momento en que poseen elementos como carne de res y hongos. Es esencial rememorar que acompañamientos como el pan con nueces, la mantequilla pura, frutos colorados cocidos y aceitunas negras marinadas: van a abrir asimismo los sabores del vino.

  • El queso de cabra acompaña vinos rápidos y afrutados como los conocidos vinos de Beaujolais.
  • Quesos suaves como brie o camembert se tienen la posibilidad de gozar con los vinos chilenos afrutados hechos con pinot noir, merlot y carmenere.
  • Un cabernet sauvignon joven y tánico es un vino tinto bien difícil de casar con queso, mucho más bien abre los sabores con una hamburguesa rellena con una cantidad desprendida de queso azul gratinado.

Quesos blandos con corteza (Brie, Camembert, Coulommiers, etcétera.)

Primeramente, has de saber que la corteza florida procede del mismo queso al madurar, y puede ser igualmente exquisita que nuestro queso. Esta pluralidad de quesos tendemos a asociar de manera directa al vino tinto, pero esta combinación no en todos los casos es la mucho más conveniente.

En todo caso, ten precaución de escoger un vino tinto con poca tanicidad, que amplifique la amargura y la acritud de la corteza. Un vino tinto con taninos rápidos y gusto afrutado (como un Beaujolais o un Gamay de Anjou) va a ser bastante. Los vinos blancos elaborados con Sauvignon Blanc, como el Sancerre, asimismo van bien.

Cuál es la armonía indicada con un queso azul

Los quesos con denominación de origen Roquefort se generan según trámite milenario en cavas singularmente adaptadas, y armonizan realmente bien con tintos robustos y astringentes con predominio de cabernet sauvignon como los del Haaut Médoc, o un monovarietal de esa cepa.

Cuál es la armonía indicada con un queso azul

Los quesos con denominación de origen Roquefort se generan según trámite milenario en cavas en especial adaptadas, y armonizan realmente bien con tintos robustos y astringentes con predominio de cabernet sauvignon como los del Haaut Médoc, o un monovarietal de esa cepa.

Quesos con moho en la corteza:

Los quesos con moho blanco como Brie o Camembert, conforme maduran, convierten su expresión aromatizada y textura en boca, y cada vez son mucho más mantecosos. “Los vinos blancos con inmejorables crianzas como Chardonnay y los tintos rápidos como Pinot Noir quedan realmente bien con este género de quesos”, sintetiza Orellano.

Además, aclara que, en el momento en que maduran, hace aparición un picor suave y una textura mucho más mantecosa y untuosa. Por consiguiente, es requisito un vino blanco de buena composición, acidez que limpie el paladar y atenue el picor.

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