Cómo combinar Barolo chinato: con puros, por ejemplo

El maridaje de vinos sirve para recomponer una especie de equilibrio gustativo. Si es cierto que el caos es malo, sentimos la necesidad de restaurar la calma en todas partes: incluso en medio de nuestras papilas gustativas. De esta forma armonizamos una sensación gustativa con vinos de caracteres opuestos, es decir, elegimos el vino, casi siempre, según un principio de oposición. Rara vez, pero con el mismo fin, se utiliza la concordancia (para la cual, como ejemplo clásico, se bebe vino dulce con el postre). El vino, sin embargo, no solo sirve para equilibrar el sabor de los alimentos.

Hay otra solicitación orgullosa de la cavidad palatina que encuentra alivio en la combinación alcohólica, y es fumar, en particular, el humo del cigarro. En lo que a mí respecta, me introduje en el tabaquismo en el mismo ambiente que frecuento, formado por hedonistas deseosos de practicar el idioma de todas las formas posibles. Así sucedió hace muchos años que, al final de una cena memorable, el sommelier sirvió unos puros cubanos. Yo, que nunca había fumado un cigarrillo en mi vida (y todavía no fumo uno), comencé a cultivar también este vicio, otro más, después de todo.

Mi cigarro favorito es el toscano. Obviamente amo a los cubanos, pero tanto por una cuestión de riqueza como por el humo exigente (los cubanos requieren cuidado y relajación, los toscanos son más fáciles) me dedico casi exclusivamente al tabaco nacional. Ahora sé que tendré que hacer la digresión políticamente correcta: el alcohol es malo, fumar mata (después de todo, dice en la lata). La verdad es que todos conocemos los riesgos que conllevan ciertos comportamientos, pero al final elegimos libremente practicar nuestros vicios, porque, sea como fuere, el final es conocido. En esencia, es el mismo principio según el cual «el matrimonio es la primera causa de divorcio». Con la esperanza de haberme librado de los inevitables problemas de salud, les hablaré de mi combinación favorita de puro y vino: Barolo chinato. Como muchos, usaba destilados (ron, whisky) para acompañar el humo, pero hace un tiempo, gracias a amigos de toscano maldito, comencé a combinar el vino de licor que, en la zona de Barolo, tiene esta tradición antigua y noble a su manera. Aquí están mis combinaciones, entre varios productores y diferentes cigarros.

Cocchi y Toscanello
El chino Barolo elaborado por cocos es probablemente el más mainstream: fácil de encontrar, se caracteriza por un cierto dulzor exagerado que, haciéndolo notablemente seductor, es capaz de conquistar a los principiantes con este vino de licor con todo el carácter: para un bebedor inexperto, la quina mezclada con notas de clavo puede ser inquietante. Lo combino con Toscanello, probablemente el toscano menos exigente (ya es entresuelo) y menos caro.

Schiavenza y el Antico Toscano
Este es mi maridaje favorito: tanto la etiqueta como el cigarro son mis favoritos. el inclinado de Esclavitud marca una nota vinoso-terrosa en medio del dulzor, que queda elegante, no se desborda. El Antico Toscano, con su aspecto duro y especiado, va bien con el sorbo relajado y enrarecido de este vino fortificado largo y complejo. También probé el maridaje con el cigarro Original Toscano, un estimulante cigarro hecho a mano, y el maridaje fue formidable.

Borgogno y los «soldados» toscanos
Las notas de quina se mezclan con un agradable amargor herbáceo, que recuerda al vermú, y al cacao. borgoña tiene un buen equilibrio entre el dulzor y la vena salada: combinación ideal con el «Soldati» toscano, un cigarro bastante moderno, delicado, aunque remite a un histórico fumador testimonial. Compuesto únicamente de tabaco doméstico, incluso para el envoltorio externo (normalmente el externo es tabaco americano).

Marcarini y el «Modigliani» toscano
Otro Barolo Chinato de dulzura persuasiva, el de Marcarini. La última cata data de hace (un año), pero recuerdo la nariz amplia, densa, todo clavo-pimienta-canela. Idealmente asociado con Modigliani, un toscano con un sabor ligeramente picante, también 100% tabaco italiano, que armoniza bien con este fino y suave Barolo chinato.

Erbaluna y Extravecchio toscano
Erbaluna es pequeño baroló orgánico de La Mora. Su interpretación de Barolo chinato parece muy vinosa, fresca, en general, no dominada por las especias. Es franco y un poco fruncido a su manera. Lo acompañaría con Toscano Extravecchio, que en mis fumadas siempre ha mostrado un carácter fuerte, y cierta impetuosidad gustativa. El tabaco de este cigarro es de origen toscano exclusivo.

Capellán y los cubanos (pero también Il Moro)
Las tablas de clasificación siempre son algo complicado. Sin embargo, si digo que el Barolo Chinato de Capellán es el número uno, el más querido por los chinatistas, es fácil que nos lo haya llevado. Mezcla bondad y austeridad, no se limita a la dulzura, sino que es bastante complejo, dado el perfume compuesto en el que es divertido adivinar los diversos ingredientes posibles. Eso sí, muy secreto, como en toda receta chinato que se precie. Sería bueno asociarlo con el rarísimo Moro, el súper toscano de los cigarros, o con el humo más dulce y seductor de ciertos Montecristo cubanos, como el n.° 4, o el n.° 5, que están bastante disponibles en un precio humano. A veces tienen un rollo un poco difícil, y hay altibajos en la producción, pero un Montecristo nº5 en buen estado siempre es una delicia.

[Credit | Immagine: Mezzotoscano.it – Video: Ilvinobuono]




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